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lunes, 30 de enero de 2017

En medio del camino de nuestra vida
me encontré en un oscuro bosque,
ya que la vía recta estaba perdida.
¡Ah que decir, cuán difícil era y es
este bosque salvaje, áspero y fuerte,
que al pensarlo renueva el pavor.
Tan amargo, que poco lo es más la muerte:
pero por tratar del bien que allí encontré,
diré de las otras cosas que allí he visto.
No sé bien repetir como allí entré;
tan somnoliento estaba en aquel punto,
que el verdadero camino abandoné.

Dante Allighieri, “La Divina Comedia”



  • -       Finalmente… ¡Tú muerte será el camino a la justicia! ¡Jerouu!… - dijo Luciano derrumbando con su poder
  • -       ¡Sujétense fuerte! – hablo Jerouu usando su bastón para aterrizar sobre un edificio antes de impactar en la pista y fuese destruido el helicóptero
  • -       ¿Se encuentran bien? – preguntó Jerouu hacia los hombres de seguridad
  • -       Si… ¡Muchas gracias señor!
  • -       De nada, ahora quédense aquí, yo me encargaré de ese sujeto
  • -       Pero… ¿Cómo puede enfrentarlo solo?
  • -       Porque… no tengo idea de cómo explicar esto, pero siento… que es mi deber derrotarlo, no teman, puedo usar mi Ium para hacerlo, gracias a las fuerzas de todos acompañándome

Jerouu vio a quien derribó el helicóptero en la pista, cerca del centro comercial de la Avenida Wilson, milagrosamente cayó solo encima de la letra R del centro comercial, y su sorpresa fue tan preocupante como desgarradora, pues el sujeto que los atacó, era el mismo sujeto que atacó a Kaytlin con una bomba sorpresa, su enojo se vio reflejado en sus fieros ojos, los ojos de un luchador sediento de venganza.

  • -       Por fin te apareces, ¡Jerouu Ayaucán Gael!
  • -       ¡HIJO DE PUTA! ¡TÚ ERES EL DESGRACIADO QUE ATACÓ A KAYTLIN AQUELLA VEZ!
  • -       Me sorprende que recuerdes eso, ya que fui yo también quien intentó asesinarte, preocuparte por alguien antes que tu propia vida… semejante imbecilidad
  • -       ¡Esta vez te mataré!
  • -       ¿En serio? Realmente sientes mucho amor por ella, es perfecto, pues de esa forma podrás luchar con todo ¡Con todo!
  • -       ¡NO TE ATREVAS A MENCIONARLA! – se lanzó sobre su enemigo usando su bastón como medio de poder, preparando varios pachacs debajo de su cuerpo
  • -       ¡Muéstrame tu poder héroe! – respondió Luciano sacando su sable para hacerle frente

Luciano desenvainó su espada legendaria de la Guerra del Pacífico, chocando con el bastón de Jerouu, choque que generó una expansión de aire, destruyendo todos los vidrios en un aproximado de veinte cuadras. Los dos se vieron al rostro, observando en sus ojos cada cosa que lograron hacer en un tiempo tan corto, cada acto de apoyar o asesinar por un ideal en mente, se cuestionaron alguna vez ¿Qué era ser un ser humano? ¿Por qué se viene al mundo? ¿Por qué el perdió a su familia? ¿Y porque él nunca conocí a la suya?

Ambos combatientes se separaron por unos breves segundos, para volver a la carga con otro choque de armas, mientras contemplaban el escenario que causaron sus decisiones; por un lado, apoyar a la causa de la liberación de los terroristas, por el otro, apoyar su propia causa destruyendo uno de los grandes hospitales generales de Lima, y asesinando a un ex mandatario. Sin miramientos hacia la calidez humana, siguieron atacándose como maquinas, sin sentimientos, sin penas ni glorias, solo dos jóvenes menores de treinta años sacándose la mierda para probar quien debía de vivir.

Su lucha se trasladó a la Avenida Colmena, usando los poderes del viento que aprendió Jerouu, pudo crear varias pachacs seguidos sirviendo como impulso el viento, que fueron detenidos por el sable y su fuerza destructora de reunir energía para contrarrestarlo. Destruyendo en pedazos la antigua casona de la universidad Villareal, donde varios estudiantes salieron despavoridos, pidiendo auxilio, gritando de miedo por lo que acontecía detrás de ellos. Fue entonces cuando Jerouu se dio cuenta de todo y retrocedió hacia la avenida principal.

Luciano lo siguió hacia la avenida Tacna, donde alzó su sable y creó una esfera de energía en la punta, enviándolo hacia su enemigo jurado, apenas resistiendo el poder, para luego ser golpeado en el vientre y luego en el rostro. Lo tomó de la cabeza y lo arrastró por la pista, tal como lo hizo el general Alexander, para luego ser lanzado con una poderosa patada hacia un centro comercial.

  • -       Levántate – le ordenó Luciano – vine por una pelea en iguales condiciones, pero parece que estoy luchando con un bueno para nada, una mierda de persona…
  • -       Carajo… si pudieses saber con quién acabo de enfrentarme no me estarías jodiendo – respondió Jerouu limpiándose la sangre de los labios – a todo esto… ¡¿Por qué mierda me sigues atacando?! ¡Qué diablos esperas conseguir!
  • -       Porque representas todo lo perdido en este mundo
  • -       ¿Todo lo perdido? A ya entiendo… yo soy el amor, y tú el odio ¿Verdad?
  • -       ¿El odio? No se dé qué mierda hablas, pero al verte siempre me dan ganas de decapitarte, creyéndose un héroe salvando a personas ingratas que luego se convierten en lobos, devorándose unos a otros. Un perfecto imbécil que cree en un cuento de hadas
  • -       Pues de eso se trata ser un ser humano, no todos corresponden igual a lo que podemos desear… yo lucho por defender y hacer valer esas creencias, que tu creas en muerte y oscuridad no es mi problema, pero si eso choca con otros, entonces ya es mi puto problema
  • -       ¡Digno de un huevonazo! Porque gracias a ti pueden seguir de esa forma, si les das esperanza, todos irán tras de ti por más, es el mismo principio de Dios, un Dios que ha muerto hace tiempo. No existen tales cosas, sino vives por ti mismo, el mundo te devorará
  • -       Ahora me metes religión, que blasfemia haha – siguió contrarrestando el poderoso sable de Luciano
  • -       ¿No lo captas? Se ve que eres solo un imbécil con sueños que no pisa tierra. Cuando Dios apoya demasiado al hombre, este se vuelve dependiente, se vuelve inútil porque cree que ahora todo se lo dará Dios… por eso el hombre pierde la fe en sí mismo y comienza a creer en cualquier imbecilidad que crea que es un milagro, yo le llamo el “Principio del Idiota”. El principio que terminó en estas condiciones, que creó a la legión, que creó a los Soulos, todo eso ¡TODO ESO HIJO DE PUTA! – atacó desde atrás, cansándose de seguir atacando sin respuesta
  • -       ¡Hahaha! Me importa un pepino lo que digas, atacaste a mis amigos, intentaste matarme dos veces… y ahora vienes con que represento a la esperanza o algo así… ¡Tú eres quien está loco! ¡Si tengo poderes, entonces apoyaré a quien me necesite!
  • -       ¿Quién mierda te crees, Dios? ¡ERES SOLO UN IMBÉCIL!
  • -       ¡Cierra la puta boca!
  • -       ¿Y no es de esa forma? Dime, ahora que derrotaste al general, le has dado al pueblo peruano una razón para vivir, para creer, para seguir sus sueños, en especial los jóvenes. Sin embargo, cuando todo eso se desborde y todos quieran gobernar a todos porque creen que tienen la razón ¿Intervendrás de nuevo? ¿Los matarás? ¿Quién decide lo que es bueno o malo? ¿Quiénes somos para saber que nos ayuda o que nos asesina? ¡Nada! ¡Eso, es lo que trato de eliminar!
  • -       Te equivocas totalmente Luciano – dijo mirando al suelo para levantar su mirada al cielo – las personas se equivocan, traicionan, no corresponden lo sentimientos de otros, porque tienen pensamientos propios. Lo que pude aprender de los legionarios, es que todos tenían un sueño, un ideal el cual consistía en apoyar de mil maneras a todos. Lastimosamente, siguieron un camino de destrucción, y acabaron muertos, como lo dices ¿Crees que todos piensan igual? ¡MIRANOS A NOSOTROS! ¡YO BUSCO TERMINAR LA GUERRA Y TÚ QUIERES EMPEZARLA DE NUEVO!
  • -       La absurda explicación de alguien que solo vive en la luna, no conoces a los humanos
  • -       ¿Y me lo dices tú? ¡Has asesinado a decenas de personas! ¡Eso te vuelve un asesino!
  • -       Por supuesto, por eso decidí eliminar a todos los asesinos, para finalmente acabar conmigo
  • -       ¿Por qué? Ese pensamiento tan oscuro… tan negativo… dime, ¿Perdiste a alguien querido?
  • -      
  • -       ¿Quién?
  • -       No te importa…
  • -       Claro que si, al igual que quieres eliminar a todos mis amigos porque crees que yo soy la razón de toda desgracia, entonces tú también has causado desgracias en el mundo, ¿A quién perdiste?
  • -       … a mi esposa… en nuestro primer día de casados
  • -       ¿Qué? – se sorprendió al enterarse de tal noticia
  • -       Mi esposa fue asesinada por el gobierno, a manos de simples delincuentes, hijos de putas, malnacidos de mierda, gente como la que sueles defender… ¡Esos hijos de putas que nacieron en los conos! ¡Ellos… la asesinaron! ¡PERUANOS DE MIERDA!

Se abalanzó con suma rapidez hacia mi posición, pero pudo contenerlo por unos segundos, recibiendo una paliza el cual no esperaba… sufriendo duros golpes en el cuerpo, cortes y moretones por defender lo que creía justo, lo que creía verdadero… lo que pensaba que era correcto ¿O era todo al revés?

  • -       Fariohm – dijo arrojando su sable y apuntando sus puños hacia su enemigo
  • -       ¿Qué?
  • -       Mi técnica suprema… la voz de la razón. Si representas a la naturaleza, yo soy la humanidad suprema, yo soy… ¡LA RAZÓN! 


jueves, 26 de enero de 2017

El general quedó frente a frente con Jerouu, ambos contemplando las fuerzas ya agotándose uno del otro. Mientras los demás Soulos cayeron rendidos por semejante ataque del llamado “Malkium”, el general solo se jactaba que los derrotaría, para luego colgar sus cabezas en cada plaza de la capital. Jerouu intentaba encontrar una explicación para saber cómo pudo aprender tal apreciada técnica, si se supone que solo lo podrían aprender de los seres antiguos conocidos como Muquis.


El general le respondió que efectivamente, tenía razón, pero se equivocaba en un punto, el punto era que solo bastaba aprender de otro ser humano a quien se le dio el permiso para aprenderlo, para ser capaz de realizarlo. Si una persona se le permitía aprender el Ium por parte de un Muqui o cualquier ser mágico, entonces este podría enseñarlo a todos los que deseaban aprenderlo, siempre y cuando sus consecuencias no afectaran el entorno.

Declaró haberlo aprendido del mismo viejo vagabundo Reynaldo, él fue quien se lo enseñó cuando despertó del coma que lo dejo postrado en cama durante días, con la excusa de que tuvo una visión sobre que el derrotaría a un grupo llamado “La legión del Cóndor”, se propuso aprender la legendaria técnica. Lastimosamente, Reynaldo creyó firmemente en su palabra, aunque luego de verlo usar el poder de la naturaleza para sus conveniencias, no tuvo otra opción que recurrir a su viejo amigos, Hugo, y a su descendiente, el joven Jerouu.
Se quedó atónito por la declaración del general, que aprovechó su sorpresa, para golpearlo en el estómago, logrando que escupiese sangre, para luego golpearlo en el rostro con varias patadas, sujetarlo del cabello y lanzarlo hacia varios buses, seguidamente utilizar su técnica final para acabarlo inmediatamente. Mientras Jerouu intentaba manejar la situación irreparablemente, no podía pensar claramente, no sabía qué hacer, todavía no controlaba el Ium al máximo de su poder, y ahora enfrentaba a otro sujeto que lo conocía perfectamente.

Ya no pudo reconocer la realidad de la fantasía, ya no le importo que lo tomara de la cabeza para arrastrarlo por toda la avenida México, chocando su rostro en el pavimento, destrozando la pista con su cabeza, alzarlo y patearlo nuevamente en la espalda. Antes de matarlo, decidió sujetarlo por piernas y brazos para colocarlo sobre su cabeza, causando el rompimiento de varias costillas al doblarle la espalda como si fuese un fideo.

Cada rompimiento de las costillas, Jerouu recordaba su breve entrenamiento y las dificultades que tuvo que pasar para llegar a ese estado. Pensó en Kaytlin y de cómo lo estaría viviendo en estos tiempos de guerra, en sus amigos de la universidad, en su abuelo y la familia que le quedaba. No podía pensar claramente, pero regresó a la realidad gracias al golpe final en la cabeza de Jerouu, que lo envió al Estadio Nacional, destruyendo en el camino las puertas principales hacia el estadio.

El general, con varias heridas en el cuerpo, su armadura hecha trizas, y varios cortes en el rostro, siguió sonriendo observando su gran triunfo a la vuelta de la esquina. No todo era felicidad, pues por la izquierda apareció Sylvana, quien quiso atacarlo con sus puños de electricidad, pero sin portar la legendaria armadura, su ataque fue esquivado por el general, quien la sujetó por la cabeza, lanzándola hacia una tienda cerrada, derrumbando parte del edificio y con ella dentro, con varios huesos rotos, fuera de combate. Inmediatamente Carlos se molestó por el ataque a su amada, utilizó su borrador especial para hacer aparecer una espada pequeña roja con su sangre brotando de varios cortes, pero fue rota sorpresivamente por el brazo derecho del general, aunque antes logró hacerle un corte profundo; lo sujetó del cuello y justo antes de asfixiarlo, hizo gala de sus poderes con otra espada medieval el soñador Jhon, cortándole el brazo derecho.

Jhon pudo sonreír al ver tal hazaña, cortarle el brazo derecho del general que todo lo podía lograr y parecía invencible. Pero… la sonrisa acabo cuando recibió una fuerte patada en la cabeza gracias a una voltereta del general, que acabó impactando un muro de la municipalidad, dejando fuero de combate a Jhon; mientras Carlos pudo atravesar con su espada roja parte del torso del general, pero este sujeto la espada, lo cargó y con su increíble fuerza que parecía no agotarse, lo arrojó al cielo y lo pateó en el aire, dejándolo al borde de la muerte.

El general escupió en el suelo sangre, no podía creer lo que estaba sucediendo, sin un brazo escupiendo sangre tratando de mantenerse de pie, el uso excesivo de su poder le estaba pasando la cuenta, cosa que poco le importo en realidad, solo quería acabar con Jerouu de una vez por todas, tomó parte de su camisa rota y lo utilizó como venda. Al frente del general se encontraban Milady y Luis, quienes no dudaban en permanecer frente a ese terrible sujeto y mostrarle todo el poder de los Soulos. No temió sus invitaciones, fue con mucha prisa hacia ellos atacándolos con su único brazo que le quedaba, muy eficiente para hacerse cargo de Milady golpeando sus piernas, mientras que Luis fue derrumbado por el atrancamiento de las piernas doradas del general.

Pensaba que solo eran jóvenes testarudos que solo deseaban morir de una forma estúpida, pero cuando vio esa defensa por un amigo a quien solo tenían meses de conocer, le pareció digno de admirar, digno de considerar, para un futuro sepelio como verdaderos héroes, ¿O es que él era el villano? Ya no importaba, solo seguía su camino hacia el hombre que le demostró lo fuerte que puede ser alguien herido en el corazón.

Cuando el general cruzó la Vía Expresa, pudo ver como se acercaba una chica delgada, con el cabello largo y sucio, portando una espada japonesa muy afilada apuntando hacia su cuerpo, se llamaba Kim, pensaba el general. Esa niña todavía no demostraba su potencial como descendiente de un inca, pero le gustaba el valor que le proporcionaba luchar con total desventaja. Ella herida, con venas abiertas y cortes profundos en su cuerpo que quedarían como cicatrices permanentes, frente a un general sin su brazo derecho, mal herido y sin algún plan para salir libre de eso.

El general la observó detenidamente por unos cuantos minutos, mientras trataba de escuchar su respuesta final…

  • -       Dime Kim ¿Por qué luchas?
  • -       Porque… soy la única que puede hacerlo en estos momentos, mis amigos no tienen poderes, y mis amigos Soulos están mal heridos, si puedo hacer algo para detenerte, lo haré… aparte, tú fuiste quien lastimó y controló desde el principio a Milagros
  • -       Vaya… que digno de alguien descendiente de japoneses, pero… ¿Por qué los ayudas? Ni siquiera debería importarte este país, debería darte igual, pensaba apoyar a la extranjería a invertir en el nuevo Perú… nunca controlé a Milagros, sus padres me entregaron su poder, yo solo la acepté como una joven promesa, también pudiste ser parte de eso…
  • -       Me importa un bledo… porque… ya no soy una japonesa plena, ni tampoco una peruana completa, soy la mitad de ambos, y mientras tenga familia, amigos, y un sueño a vivir, eso no importará, solo importará… que quiera protegerlos y amarlos, como diría Jerouu, de quien… me he… ¡Me gusta! Y cuando acabemos esta batalla, ¡Le pediré para salir juntos! – se dirigió a atacarlo
  • -       Como quieras, lástima que no seas de utilidad… estúpida niña engreída

El general detuvo con su mano el ataque de la tachi, aunque sangraba por el filo del arma, eso no contuvo su ataque por la espalda, dejando fuera de combate a Kim en cuestión de segundos, admiraba su deseo de luchar, pero le faltaba entrenamiento y experiencia… sin duda, si el general lograba vivir, le enseñaría como su pupila personal.

Ingresó al Estadio Nacional, donde las pocas personas se juntaron para observar el ataque final de ambos competidores, gladiadores, luchadores a toda honra, o, mejor dicho, a todo dar. Los pocos se convirtieron en cientos, y los cientos, en miles que llenaron el estadio por completo, el general recibiendo insultos de todo tipo, pero silenciados por una fuerte energía en todo el campo, la energía proveniente del mal Ium usado para la guerra.

Se paró frente a un Jerouu caído en los escombros del estadio, lo pateó hacia el otro lado de la cancha, chocando con el arco rival, muy mal herido, su transformación se deshizo dejando solo su cuerpo hecho trizas al descubierto, las pocas cámaras que captaban el escenario, lograron grabar todo el combate en vivo, transmitiéndolo a todo el mundo por el espacio virtual. Jerouu, apenas se pudo levantar para contemplar el estadio lleno, y escuchar por breves segundos, lo que parecía ser los gritos de la multitud pidiendo que siguiese combatiendo…

  • -       Lo siento… lo siento Kaytlin… prometí protegerte hasta el final el primer día que nos conocimos, pero… solo acabé peleando contigo y abandonándote cuando nunca pude explicarle las cosas claramente… ¡Lo siento! – las lágrimas de Jerouu caían en el suelo verde, un aire puro, tranquilo… suave
  • -       ¡Nunca te lo perdonaré si me fallas ahora! ¡Confío en ti totalmente! ¡No me muestres tu debilidad! ¡Quiero ver al Jerouu tan feliz que siempre he querido, y he amado de verdad! ¡Todos estamos aquí para apoyarte! ¡No lo hagas por mí! ¡Hazlo por ellos!

Pudo ver entre visiones, su familia disfrutando las vacaciones en la playa, con sus abuelos disfrutando del mar sentados en la arena, de su familia sonriendo, de sus amigos construyendo castillos de arena para luego lanzarse al agua… pudo ver como sus amigos se dirigían hacia él y le animaban a jugar con ellos. Siempre disfrutó su soledad y creyó que era una especie de castigo impuesto por alguien superior, cosa que no resultó ser cierta.

Cuando se enteró de sus poderes, se sintió tan feliz de ser especial, sin embargo, comprendió con el entrenamiento en el recinto de los incas, que ya era especial desde antes. Logró hacer amigos fuertes en todo lugar, pudo proteger a un niño de ser abusado físicamente, defendió a una amiga de malhechores, pudo estar con sus familiares cuando sus padres fallecieron en el accidente, todo, absolutamente todo, pertenecía a la parte especial que no quería ver.

Ahora lo podía entender, nunca estuvo solo, nunca estuvo solo, siempre lo rodearon sus amigos y la gran familia que había hecho con los Soulos y sus maestros. Ahora podía entender el significado verdadero de su entrenamiento, no era para volverlo fuerte y poderoso, eso ya lo era el general, sino, para que comprendiese lo débil que era, y lo que podía hacer para volverse fuerte y ayudar a quienes lo ayudaron alguna vez. Volverse la leyenda del regreso del inca, contada por generaciones desde la caída del Tahuantinsuyo.

Se levantó… retrocedió un pie y avanzo el otro, separó ambos brazos… los juntó con los puños cerrados… se agachó un poco… y mirando a su enemigo le dijo claramente…


  • -       ¡Esto… es por el amor de todos! ¡Esto es por mi propia debilidad! ¡Nunca lograrás detener la revolución de los jóvenes! ¡Somos lo que Dios quiso que fuésemos, libres! ¡Esto es… mi Millenkium!

martes, 27 de diciembre de 2016

  • -       Pues mi nombre es Jerouu, ¿Y el tuyo?
  • -       Yo soy Kim… gracias por esa vez – traté de agradecerle lo mejor posible, para olvidar lo del papel higiénico
  • -       ¿Kim? Es un raro nombre, bueno, no tan conocido al menos por donde vivo
  • -       Lo mismo puedo decir con Jerouu ¿Y qué significa?
  • -       La verdad… ni yo sé que significa hahaha


Un chico divertido, amable pero también para nada sutil, ese era su raro nombre que tenía algo de curioso en todo aspecto, pues también su forma de expresarse y hablar en el salón me sorprendía, sobretodo, que parecía nunca cansarse para algunas labores. Nuestro se conformó con él, otros cuatro chicos, y la chica la cual me contó, estaba fielmente enamorado.

Por una extraña razón, cada vez que la mencionaba me sentía algo insegura y… celosa, ¿celosa? Pues creo que algo, por su carácter de siempre querer ayudar a prosperar en el grupo y hacer algunas bromas de vez en cuando creo que fue lo que motivo a que sintiese algo diferente a una sencilla amistad, esa manera rara de decir “todo va a salir genial”, era una frase que no podía quitarme la cabeza.

Y fue cuando esa noche…
  • -       Oye Kim, ¿tienes tiempo para hablar en la tarde? Al menos una hora
  • -       ¿Yo? ¿Yo? Bueno… si claro, luego de clases si, hoy no tengo tareas en mi casa haha
  • -       ¡Genial! Es sobre algo importante que me paso ayer… y no sé a quién contarle de verdad
  • -       Oh… - me sonrojé horrible, pensé que se trataría de una “declaración de amor” – está bien, puedes confiar en mí – traté de parecer lo más tranquila posible
  • -       Bueno, te espero en el óvalo al frente del malecón de Miraflores

Un chico algo lindo, creo, con un raro nombre y una fuerza sobresaliente de que todo siempre saliera lo mejor posible y nos hacia reír casi siempre con alguna de sus ocurrencias estaba invitándome a decirme algo importante en el malecón de Miraflores ¡Eso es una declaración de amor! Llamé inmediatamente a Mili para saber qué hacer, pues sus clases todavía no empezaban, y solo me dijo que tuviese que ser discreta, estar calmada y para nada mostrar síntomas de desesperación, también me pregunto si él me gustaba de cierta forma, algo más que amigo.

Le respondí que no era totalmente eso, sino que, se sentía diferente estar a su lado conversando, o haciendo algún trabajo grupal, o nuestro trabajo final de comercial para televisión, el estar escuchando sus ideas para mejorar el proyecto, debatir las ideas y luego ver una sonrisa franca de que todo saldría genial si nos uníamos, era… una forma de sentir calma en mi interior… pero… ¡Kaytlin! Ella era la voz de mi conciencia, cada vez que los veía juntos hablar o intentar abrazarla, pues me llenaba de un sentimiento que jamás habría podido sentir, maldita sea era muy poco común sentir eso mi interior… pero ahora, ahora estaríamos los dos solos hablando de algo importante.

Finalmente se cumplió el compromiso, salí mejor arreglada de cuando vine a la universidad, a encontrarme con Jerouu en el óvalo para que me contará algo importante que tenía que decirme, realmente no sabía que hacer o decir en estos momentos, era una mezcla de muchas cosas, sin embargo, no podía desviar mi rumbo, dar otro significado y muchas cosillas que me dijeron Mili y Maritza para tratar esta situación, por supuesto, no dar por sentado algo, o si en el caso de rechazar su propuesta, hacerlo lo mejor posible.
  • -       Gracias por venir Kim, pensé que no vendrías, digo, ya es de tarde y seguro quieres ir a tu casa
  • -       Bueno, en realidad sí, pero si es algo importante y no tienes con quien hablarlo, pues yo te escucharé, haré el sacrificio, haha – un chiste que esperaba le hiciese reír
  • -       Hehe buena esa, pero ahora, de lo que tenía que hablar, es sobre lo que vi ayer, y la primera cosa horrible que pude ver ante mis ojos
  • -       ¿Qué dices? – oh vaya, parece que no era una propuesta de amor… sino algo… ¿Horrible? - ¡Encontraste a Kaytlin besando a otro y yendo a un lugar indebido! – dije casi gritando, ni una maldita idea de porque lo dije
  • -       ¡¿Qué?! ¿En serio? ¡¿VISTE ESO?! – me sujetó de los brazos como tratando de que le diese una explicación
  • -       No nada, solo fue un chiste, pensé que te referías a eso
  • -       Uf… bueno sé que tiene novio, pero… ya ese es otro asunto que lidiaré por mi cuenta, pero la cosa que tenía que hablarte es sobre… la muerte de alguien ayer en el malecón
  • -       ¿Una muerte? – no podía creer lo que estaba diciendo
  • -       Efectivamente, una muerte, pues la cosa es así, te explico, hahaha al decirlo me hace recordar… bueno no viene al caso, un tipo iba a suicidarse supuestamente, pero aparecí para impedírselo… y en ese momento, otro sujeto apareció lanzándole una flecha que lo mato de inmediato
  • -       ¿Una flecha? ¿No será un animé que hayas visto en la televisión? – contesté absorta al escuchar su relato
  • -       Ojalá hubiese sido de esa forma, pero ese tipo raro que le lanzo la flecha para atravesar su pecho en instantes, fue tan confuso, luego hizo aparecer un escucho invisible para que nadie viese lo que sucedía, como por arte de magia, luego desapareció extrañamente para dejarme un sin sabor en la boca, quiero decir, que todo fue muy rápido y preciso
  • -       ¿Avisaste a la policía?
  • -       Oh si claro, avisar que alguien asesino a otro sujeto con una flecha y nadie vio lo sucedido porque estábamos cubiertos de un extraño domo invisible, por supuesto que me creerían, pero nada, solo te lo he dicho a ti
  • -       Pues ya me lo dijiste – que cortante
  • -       Tienes razón, ya tengo algo de calma al saber que no se lo he dicho a alguien, ¿Crees que estoy loco por decirte eso? ¿Me crees? En primer lugar
  • -       Es difícil de creerlo cuando lo cuentas de esa forma… pero… en este mundo suceden muchas, como diría mi padre, “Nunca acabamos de sorprendernos por las cosas más comunes que se transforman en segundos”
  • -       Vaya… ¿Eso dicen los japoneses?
  • -       ¡Oye! No soy tan japonesa, mis abuelos si lo eran, pero mis padres ya son peruanos, y yo que llevo todavía mi apellido, Yukimoura, siendo la última en llevarlo
  • -       Claro, si te casas y tienes hijos ya no llevarían ese apellido
  • -       ¡Eh! No pienso tener hijos… aún no, soy muy jovencita, una niña
  • -       Hahaha exacto, y yo soy un narrador de cuentos
  • -       Que gracioso, pero en serio, estas cosas deberías decírselas a más personas, digo, confiar esto a tus parientes cercanos
  • -       Por eso te lo dije a ti Kim, porque, eres muy buena amiga y sé que puedo confiar en ti
  • -       Hahaha gracias, ¡Saranmida! Ahora eso mismo puedo decir de mis nuevas amigas, Milagros en especial, jamás me imagine que alguien tan amable y atenta fuese mi amiga. En el colegio no era muy popular que digamos, mi corte de hombre me hacía distante muchas veces de las otras chicas, pero cuando conocí a Mili, al principio pensé que sería una sabelotodo y a quien odiaría por el resto de mi vida, sin embargo, cuando comencé a tratarla mejor, y que ella me defendía en situaciones de riesgo al estar al borde de jalar, ella aparecía para darme esas fuerzas que ahora me das tú al no estar ella. ¡Digo! No eres como un reemplazo, sino, alguien que verdaderamente puedo confiar y creer
  • -       Muchas gracias señorita Kim ¡Ha sido un placer! Y creo que ya es hora de irnos, eso era todo lo que tenía que decirte, no te quitaré tiempo, sea verdadero lo que vi o no, pues, ahora sé que puedo confiar en ti
  • -       ¡Saranmida Jerouu!
  • -       Tienes que enseñarme coreano alguna vez, cuando lo dices realmente te ves muy linda hehe
  • -       ¡Oh…! – me sonrojé, ahora si con total franqueza, no esperaba eso, vaya… ¡Me dijo linda! – es parte de mi ser, ser linda hahaha
  • -       ¿Solo eso? ¡Que patéticos!

Una chica cubierta con una polera azul, un jean oscuro y sosteniendo dos pistolas en ambas manos no estaba apuntando desde la otra banca, por muy raro que parezca, los transeúntes que pasaban a nuestro alrededor no se daban cuenta de eso… ¡¿Qué está sucediendo?!
  • -       Lamento informarles que su velada romántica patética esta por acabar, tengo que matarlos ahora, por cierto, mi nombre es Angie Arriazagada, una miembro de la legión del cóndor, y para alcanzar un nivel alto, debo de asesinar a dos personas, especialmente si son ustedes
  • -       ¿Qué? ¡NO!
  • -       ¡Retrocede Kim! No sé qué estupideces estés hablando, pero nadie nos matará, ¡primero te las verás conmigo! – Jerouu se aproximó con total brutalidad hacia ella
  • -       Te lo dije… muere entonces

Las balas se detuvieron, y salieron disparadas hacia cualquier otro lugar salvo al cuerpo de Jerouu ¿Qué acababa de pasar? Angie recargo sus pistolas, al hacerlo demoraría unos segundos, para eso, Jerouu se cubrió tras un árbol, no sabía que hacer… esperen, esto me recordaba a la situación anterior de esa noche, cuando Milagros se ofreció a acabar con los maleantes, ahora era mi momento de brillar, de verdaderamente cubrir a mis amigos, a quien confían en mí, mi momento de defender a mis verdaderos amigos.
  • -       ¡Jerouu! ¡Rápido, tu golpéala por la derecha y yo voy la izquierda!
  • -       ¡Listo! ¡Confío en ti Kim!

Nos dirigimos con suma velocidad sin que tuviese de apuntar hacia ambos, con la sorpresa de nuestra velocidad la golpeamos en la cara, al mismo tiempo, que la envió al suelo como si se tratase de una roca cayendo del cielo, y después de otro golpe en conjunto, le propinamos otro golpe con nuestros puños en el rostro nuevamente, esta vez enviándola hacia un pequeño corredor de bicicletas rumbo al malecón.

No estaba bien pelear, pero sin duda esa chica quería matarnos, y cuando alguien viene con esas intenciones, no se duda para nada, se debe de contraatacar para defenderse a uno mismo, y defender sus propias causas. La chica maldijo su suerte y se alejó corriendo, lanzando antes una bomba de humo que hizo imposible seguir su camino. Ese había sido el final de esa pequeña batalla que en el futuro ninguno contaría, pues al parecer nadie se dio cuenta de eso, y si contábamos algo a alguien, se burlarían de nosotros.

  • -       Yo detuve esas balas Kim, te estaba protegiendo
  • -       Lo supuse – dije mirando fijamente a Mili a sus ojos rojizos – cuando observé tu poder por primera vez lo asocié a aquella vez, y entonces pude comprobar que fuiste tú quien nos salvó, pero que, solo era para poder pelear conmigo en esta ocasión. ¿Angie es la Angie que conocemos no?
  • -       Efectivamente… ella fue quien me mostró el verdadero poder del peruano renacido
  • -       Vaya… entonces tengo que derrotar a dos de mis mejores amigas… una vida imposible de… de ganar
  • -       Nunca lo dudes Kim, ganar o perder no es de mucha utilidad en esta vida, sino, el hecho de que ganes en la vida, o pierdas la vida. Esas palabras no son más que palabrerías… yo realmente te llamé mejor amiga… porque eso eres para mi
  • -       ¡Entonces deja de pelear!
  • -       Pero la amistad es débil frente a la responsabilidad de toda una nación, lo entenderás cuando algún día tengas en tus manos las vidas de cientos de personas y necesites alcanzar tu objetivo para lograr lo que sea.
  • -       Quizás… ¡Pero hoy no será el día!
  • -       Como desees, entonces peleemos de una vez, quiero… cortar nuestros lazos ahora mismo Kim, como debió de ser siempre, como verdaderas mejores amigas
  • -       Entonces… hazlo también con quienes llamaste amigos alguna vez… salgan por favor. Tamara, Maritza, Daysi y Ángelo, es momento de arreglarlo como verdaderos amigos


El especial acaba aquí, y la verdadera batalla entre la descendiente japonesa y la lideresa de sus creencias empieza… ¡Kim vs Milagros! ¿Se cortarán los lazos? ¡La batalla de sentimientos se termina ahora o nunca!

sábado, 9 de agosto de 2014

Cielo de Almas


Un joven llamado Jerouu Ayaucán, con una sola idea en su cabeza, la de ayudar de todas las formas posibles a su patria y quienes viven dentro de ella, para eso, logra crear una pequeña organización clandestina que destinará como su misión principal, el ayudar a los jóvenes, niños y adultos en todos los problemas que la sociedad peruana e internacional a creado desde hace siglos. Está compuesto por diez jóvenes con diferentes ideas, distintas vidas y grandes poderes pero un mismo sueño, dar esperanzas al universo entero.



Soulos y Legionarios

Soulos

Los Soulos Son quienes descienden de los antiguos incas, usan sus poderes especiales que han logrado despertar para apoyar a los demá...

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Jorge Luis Carranza Gosalvez. Con la tecnología de Blogger.

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